Los caminos se bifurcan,
cada uno toma una dirección
pensando que al final los caminos se volverán a unir.
Desde tú camino ves a la otra persona
cada vez más pequeña.
No pasa nada,
No pasa nada,
estamos hechos el uno para el otro.
Y ahí está ella.
Y al final solo ocurre una cosa, llega el puto invierno.
No hay vuelta atrás, lo sientes;
y justo entonces intentas recordar
en que momento comenzó todo,
y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas.
Mucho antes. Y es ahí, justo en ese momento,
cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez,
y que por mucho que te esfuerces,
ya nunca volverás a sentir lo mismo,
ya nunca tendrás la sensación de estar
a tres metros sobre el cielo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario