2 oct 2013

Los caminos se bifurcan, 
cada uno toma una dirección 
pensando que al final los caminos se volverán a unir. 
Desde tú camino ves a la otra persona 
cada vez más pequeña.
No pasa nada, 
estamos hechos el uno para el otro. 
Y ahí está ella. 
Y al final solo ocurre una cosa, llega el puto invierno. 
No hay vuelta atrás, lo sientes; 
y justo entonces intentas recordar 
en que momento comenzó todo, 
y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas. 
Mucho antes. Y es ahí, justo en ese momento, 
cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez
y que por mucho que te esfuerces, 
ya nunca volverás a sentir lo mismo, 
ya nunca tendrás la sensación de estar 
a tres metros sobre el cielo.

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