11 jul 2013


Y comprender que tal vez amar es otra cosa. Es sentirse ligeros y libres. Es saber que no pretendes apropiarte del corazón de otro, que no es tuyo, que no te toca por contrato. Debes merecerlo cada día. Eres consciente de que hay respuestas que quizá deban cambiarse. A veces es preciso partir para volver a encontrar el camino. Me mira enfadado, de pie, ante el portal. Y me dice que no, que me equivoco, que somos felices juntos. Me coge por un brazo, me lo aprieta con fuerza. Porque cuando alguien a quien quieres se te va, intentas detenerlo con las manos, y esperas poder atrapar así su corazón. Pero no es así. 
El corazón tiene piernas que no ves.


Tiraría los pétalos por la ventana.
El viento se los llevaría.
Podía ser que alguien los encontrase.
Que volviese a ponerlos en orden.
Que leyese la frase.
Y que me viniese a buscar.
Él quizá.

Educar el corazón

"(...) Sin embargo, las herramientas que les ofrecemos no les preparan para este mundo. Tenemos una responsabilidad muy grande, y una oportunidad increíble. Si realmente los queremos preparar para la vida, también debemos educar al corazónPara que puedan navegar por la vida con compasión, aceptación, tolerancia necesitamos enseñarles compasión, aceptación y tolerancia". 


Prepararlos para este mundo. 
Educar al corazón.


Armé una cárcel en mi mente. 
Cerré con llave y nada se siente. 
Y todo pasa, todo se pierde.

Tiempos nuevos... dolorosos. 
De corazón con heridas, de cicatrices antiguas, de elecciones, de caídas.


Apareces de repente y no mides lo que sientes, solo das amor.

Iré a buscarte a lo hondo, a donde deba encontrarte
Iré a buscarte en ti mismo, en el barro o en el abismo. 
Iré a buscarte aunque duela, aunque te pierda y no sienta
Iré a buscarte a tu infierno, allí donde quema el miedo. 
Iré a buscarte a lo oscuro, por un sendero inseguro. 
Iré a buscarte no temas, que en mi caída tu vuelas
Aliados seré, tu escudo seré. Tu seguro, tu protector. 
Quien despierte en ti el amorAliado seré, tu ángel seré. 
Un aliado de tu destino, pondré luz en tu camino. 
Iré a encontrarte en tus sombras, en donde nadie te nombra. 
Iré a calmarte el deseo y haré alquimia en tus sueños. 
Iré a buscarte en tu mente, tan confusa y ausente.

"Y debo decir que confío plenamente 
en la casualidad de haberte conocido
Que nunca intentaré olvidarte
y que si lo hiciera, no lo conseguiría. 
Que me encanta mirarte y que te hago mío 
con solo verte de lejos. 
Que adoro tus lunares 
y tu pecho me parece el paraíso. 
Que no fuiste el amor de mi vida, 
ni de mis días, ni de mi momento. 
Pero que te quise, y que te quiero, 
aunque estemos destinados a no ser."